Fieles devotos acompañaron a la diminuta pero milagrosa imágen de Santo Domingo de Guzmán en recorrido hacia su morada
Al vibrante son de las bandas filarmónicas, miles de devotos se volcaron a las calles para acompañar con fe y alegría a la diminuta, pero milagrosa, imagen de Santo Domingo de Guzmán en su emotivo recorrido hacia su morada.
Desde tempranas horas, las vías se llenaron de color, música y tradición. Los promesantes, cumpliendo sus votos, lucieron disfraces de diablitos, vacas culonas, trajes folclóricos y atuendos típicos que evocan la identidad cultural de Nicaragua. Otros portaban réplicas del tradicional manguito y diversos símbolos que forman parte del folclore de esta festividad centenaria.El calor del día no mermó el entusiasmo de los fieles, quienes entre cantos, rezos y bailes, avanzaban junto a la imagen, rindiéndole tributo por favores recibidos y renovando su fe.
La procesión contó con el resguardo y asistencia de la Policía Nacional, el Benemérito Cuerpo de Bomberos y la Cruz Blanca, quienes velaron por la seguridad y atención de los miles de asistentes, garantizando una jornada ordenada y sin incidentes de gravedad.
Con cada paso, la imagen de Minguito fue recibida con aplausos, flores y oraciones, en una manifestación de fe que sigue siendo uno de los pilares de la cultura popular nicaragüense.


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